#ÁnimoTito: cuando el cáncer se cruza en el camino

Este ha sido uno de los hashtag más tuiteados y de los temas más comentados desde que la semana pasada se anunciara que Tito Vilanova dejaba su cargo como primer entrenador en el Fútbol Club Barcelona para centrarse en la lucha contra un cáncer que viene arrastrando desde 2011.

Hoy toca hablar de todos los “Titos” del deporte y anónimos, que por cáncer u otra enfermedad ven truncado su camino, sus ilusiones y sus planes. A veces aparece sigilosamente, otras como una sirena tocando a tu puerta, pero ahí está y ahora hay que hacerle frente.

La intervención psicológica en el enfermo de cáncer es fundamental y se debe iniciar desde el diagnóstico. Es un momento sumamente estresante en el que la persona se enfrenta a un tema que todos evitamos: ¿será el final? El miedo, la ansiedad, la incredulidad, la depresión o incluso la culpa pueden ser emociones que aparezcan en este momento. El paciente necesita reducir la incertidumbre asociada a qué pasará ahora, qué probabilidades hay… Puede surgir un sentimiento de indefensión debido a la sensación de incontrolabilidad de la enfermedad. Si la ayuda psicológica es importante en el diagnóstico de la enfermedad, ni que decir durante el tratamiento médico o entre revisiones. Trabajar la ansiedad, ayudar al paciente a crear estrategias de afrontamiento, mantener una mentalidad positiva, reducir la anticipación y el miedo ante posibles recaídas son, entre otras, las principales áreas en las que debe intervenir el psicólogo.

Pero todos, todos, podemos ayudar al enfermo en este momento.

Tenemos la cultura de no hablar de lo que duele, como si no quisiéramos recordarle al propio enfermo su problema… ¿nos creemos que acaso se le ha olvidado? A ver si no se acuerda y entonces metemos la pata… El apoyo social es uno de los factores que numerosos estudios ha demostrado como “amortiguador” de la enfermedad. Saber que tienes gente a tu lado es como tener un colchón de plumas bien mullidito sobre el que puedes dejarte caer si así lo necesitas. Así que no te alejes del enfermo de cáncer que tengas cerca, ahora es cuando más te necesita. Lo que no hables ahora, las visitas que no hagas quedarán en tu cuenta a deber, siempre te acordarás de ellas. Queremos que tengan una actitud positiva. Todos hemos leído que ayuda a superar enfermedades. Pero, ¿hay que dar por hecho que todo el positivismo tiene que salir del enfermo? Apoya, anima, habla, distrae… ellos también lo anotarán en su cuenta. La persona que está contigo en esos momentos, nunca se olvida. Y a los enfermos… ¡parad! Parad un momento y poneos en vuestro lugar. También es la hora de pedir, que nadie tiene que andar este camino solo. No tenéis la obligación de hacerlo, de poner buena cara y de no abrir vuestras emociones.

Se dice que para lo bueno y para lo malo… pero no la apliquemos solo en los matrimonios. Los amigos estamos para eso, así que #Ánimo“Titos”.

 

Zoraida Rodríguez Vílchez

@ZoriPsicologa