El beneficio de no cambiar

Probablemente has leído esta frase y habrás pensado: “si el cambio es a mejor, siempre habrá beneficios, ¿qué dice esta psicóloga?”. Pues yo te digo que hay beneficios en no cambiar, en seguir igual que siempre, ¡y la gente los encuentra con mucha facilidad!

Pongamos un ejemplo: ¿cómo es el día a día de una persona deprimida? Probablemente lo pasará tirado en el sofá, viendo la tele o simplemente ahí echado; si suena el teléfono, no se molesta en cogerlo, pues no quiere saber nada del mundo. Entonces quien lo ha llamado decide presentarse en su casa, muy preocupado al pensar “¿habrá hecho alguna tontería?”. Y allí se planta, un par de horas a darle la tabarra y con la misma cantinela de: “no puedes seguir así, te queremos mucho y nos preocupamos, mereces disfrutar de tu vida… bla, bla, bla…”. Parece que ni pasar el día sin hacer nada ni que te suelten la charla de siempre es muy agradable. ¿Por qué no cambian entonces y cogen las riendas de su vida? Algún beneficio habrá. En el caso de la depresión, el hecho de no hacer nada convierte tu vida en una vida sin reforzadores; es decir, sin ninguna cosa buena, por pequeña que sea, que te alegre el día. Mi día es bueno porque voy a trabajar y veo que un paciente mejora, porque voy a comprar el pan y me regalan saladillas y porque al llegar a casa, mi familia me sonríe al verme. Un deprimido no tiene nada de esto porque no hace nada que le reporte algo de bienestar. Entonces, nos preguntaremos de nuevo, ¿por qué no cambian? Pues no cambian porque lo único bueno que tienen en sus vidas es el momento en que le prestas atención preguntándole cómo se encuentra. No me gusta generalizar ni siempre ese es el motivo, pero la cuestión es que siempre hay un motivo.

La persona que tiene fobia a los aviones y evita viajar aunque en su trabajo se lo exijan, obtiene el beneficio de no tener que enfrentarse a su miedo. Seamos sinceros: se pasa regular. El enamorado que no deja esa relación tortuosa obtiene un beneficio: no quedarse solo y enfrentarse al temor de si encontrará o no una nueva pareja. El deportista que pincha en competiciones importantes no tiene que enfrentarse a sí mismo, a evaluar el por qué de estas circunstancias, a su miedo ante el fracaso o a su falta de confianza. Derrotar miedos y barreras es un proceso muy beneficioso, pero hay que trabajar, y trabajar siempre cuesta.

Por estos motivos, increíblemente, las personas muchas veces preferimos quedarnos como estamos, aunque no estemos bien por tal de no hacer ese esfuerzo: tomar las rindas de tu vida, hacer cosas aunque no te apetezca, tomar ese avión… Sabes de lo que hablo, ¿verdad? Todos los hacemos alguna vez o con alguna cosa, pero en el fondo sabemos si podemos estar mejor de lo que estamos. La pregunta para resolver todo esto es: ¿qué beneficio estás tú obteniendo al no cambiar?

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada