La zona de confort

A muchos nos ha sorprendido la decisión de Mourinho de sentar a Casillas en el banquillo. ¿Las razones que ha dado?: “Estar siempre cómodo no me parece que es lo mejor para ningún jugador”. Esto es lo que se conoce desde la psicología o el coaching como la “zona de confort”.

La zona de confort hace referencia a aquellas situaciones o circunstancias en las que nos sentimos seguros y a las que estamos acostumbrados. Cuando una persona se mueve en su zona de confort, se siente tranquilo, porque sabe lo que va a ocurrir y sabe que tiene las habilidades suficientes para hacerle frente. Pensemos en Casillas: su rutina habitual es ser titular, sabe que cada fin de semana se enfrentará con equipos de 1ª División y que hará su mejor juego. No tiene porqué vivir entre semana con la preocupación de si será o no titular. Esta situación convertida en una costumbre, nos puede hacer caer en la falta de motivación o en una excesiva confianza. Cuando un jugador está en estas circunstancias, seguro que se entrena bien, pero ¿estamos seguros de que está dando todo lo que puede dar realmente?

Además de la zona de confort, existen dos zonas más: la zona de aprendizaje o desafío y la zona de pánico. Cuando nos encontramos en la zona de aprendizaje o desafío, nos enfrentamos a situaciones nuevas, un poco difíciles, de las que, con esfuerzo e inteligencia, saldremos airosos. En esta zona damos no solo el cien por cien, sino un poco más de nosotros mismos, y a medida que vamos teniendo éxito en cada nueva situación, la zona de desafío se convierte en zona de confort, porque ya hemos aprendido una nueva habilidad, una nueva forma de competir o trabajar. Nuestra zona de confort se hace cada vez más grande y eso significa que cada vez somos más capaces, ¡mejores!

La zona de pánico es aquella en la que realmente nos encontramos perdidos: ni sabemos cómo hacerlo ni, quizás, si tenemos habilidades suficientes para ello. Nos deja totalmente desconcertados, sin saber lo que va a pasar, ni si seremos capaces de enfrentarnos a ella. Es una situación que realmente nos supera y sentimos ansiedad.

¿Dónde ha dejado Mou a Casillas con su decisión de dejarle en el banquillo? Sea Mou o cualquier jefe, si dejamos a una persona fuera sin explicaciones, creedme que lo estamos dejando en su zona de pánico: le falta información, no sabe qué está haciendo mal y por tanto, no sabe cómo puede remediarlo. Si le explicamos que tiene que volver a competir y ganarse su puesto, que nadie es imprescindible lo estamos poniendo en su zona de aprendizaje, “obligándolo” a que dé el ciento cincuenta por ciento y, por tanto, que mejore, que amplíe su zona de confort. Colocarnos en la zona de desafío es la única forma de aumentar nuestra zona de confort y hacernos aún personas más capaces.

 
Zoraida Rodríguez Vílchez