Dependencia emocional

La dependencia emocional es un problema bastante común y no sólo en mujeres como podríamos pensar. En ambos casos, hombre o mujer, la dependencia emocional es una necesidad extrema que lleva a la persona a necesitar a su pareja por encima de todo, y hace cualquier cosa por no perderla. A pesar de ver que la relación va mal, se ve incapaz de cortar la relación. La necesidad se vuelve casi como una adicción: se necesita a la pareja por encima de todo.

Si la pareja la deja, la persona se ve tremendamente hundida y solo saldrá de ahí cuando encuentre una nueva que la sustituya. Por ese motivo es fácil ver cómo enseguida comienza a buscar una nueva.

¿Por qué se produce la dependencia emocional?

Desde el príncipe azul de los cuentos, a los consejos de las madres a sus hijos (“busca una buena mujer, que sea ordenada, que tú eres un desastre”), son mensajes que bombardean nuestro sistema de creencias e incluyen una idea básica en nuestra cabeza: hay que buscar la media naranja. Y nos tiramos la vida, busca que te busca sin dar con la adecuada: esta no era todo lo cariñosa que debería, esta otra al final no me divertía, el sexo fallaba en la tercera o no me daba la calma que yo necesito.

Y mientras estemos convencidos de que el problema está fuera… ¡ahí es donde va a seguir la solución: bien fuera de nuestro alcance! Porque amigos, si queréis encontrar vuestra media naranja, primero se ha de ser una naranja completa. Debes buscar en tu interior qué es lo que te falta, qué es aquello que tanto buscas y empezar dártelo tu mismo. Quizás buscas seguridad, que la pareja te haga confiar más en ti mismo o que te haga ver las cosas de forma más positiva.