Trastornos del sueño

El sueño es fundamental en nuestras vidas, sin un sueño reparador el humor cambia, nos cuesta concéntranos y el número de pensamientos negativos se duplican. De hecho, el insomnio está relacionado con la ansiedad y la depresión.

Si estás preocupado por los problemas del día a día, no llegas con la casa, los plazos del trabajo, la hipoteca… el sueño se ve afectado. Controlar la mente no es fácil, cuanto menos quieres pensar en ello con más fuerza te viene. Y paradójicamente, otra preocupación entra de repente: “no voy a descansar lo suficiente”, “dormiré sólo 3 horas”, “mañana tengo esa reunión importante”.

En otras ocasiones, la culpa del insomnio viene derivado de unos malos hábitos a la hora de irse a la cama o de haber permanecido tanto tiempo en ella desvelado y agobiado por la falta de sueño, que el momento de ir a dormir se ha convertido en un momento que nos produce ansiedad.

¿Cómo se trabaja desde la psicología el insomnio?

Aprenderás a relajarte.
Debemos controlar esos pensamientos que nos producen ansiedad o esa rumiación continua de problemas que lo que nos hace es desvelarnos.
Estableceremos una correcta higiene de sueño, es decir, estableceremos unas pautas y una rutina de forma que el momento de irse a dormir se convierta en algo placentero y deseado.