Trastornos sexuales

El sexo es una parte más de nuestras vidas, igual que dormir o comer, el sexo es una necesidad y debería verse cómo algo sano y natural. Muchas veces los prejuicios, los miedos… son los que originan algunos trastornos sexuales que pueden ir desde no tener deseo hasta sentir dolor al realizar el acto sexual.

El DSM V (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) ofrece la siguiente clasificación de los trastornos sexuales, que podemos resumir de la siguiente forma:

– Trastornos del deseo sexual: presencia de bajo deseo sexual que puede ser sólo con la pareja habitual o en general, con cualquier pareja sexual o incluso consigo mismo.

– Trastornos de la excitación sexual: tanto en la mujer como la falta de erección en el hombre.

– Trastornos orgásmicos: incapacidad para llegar al orgasmo.

– Trastornos sexuales por dolor: por penetración/dolor genitopélvico.

Relacionado con el ámbito sexual, nos encontramos también con las parafilias. Un tipo de trastornos que se produce cuando la persona sólo siente placer con objetos, actividades o situaciones atípicas. Aunque no son muy frecuentes, es cierto, que se dan en una parte de la población y limitan su actividad sexual pues les impide relacionarse con normalidad con sus posibles parejas.

Dentro de esta categoría, deberíamos incluir también la no aceptación de la identidad sexual. Muchos homosexuales no terminan de aceptarse a sí mismos. El trabajo en terapia irá encaminado en ese sentido: la aceptación plena de ti mismo y la valoración de todo lo bueno que eres.