Pretemporada: mente a punto.

Pronto comenzará una nueva temporada. En la mayoría de los deportes, el verano es un paréntesis que dará paso de nuevo a duras sesiones de entrenamientos, competiciones a vida o muerte y muchos problemas que superar. Cada año nos exigimos más en técnica o estrategia para superar a nuestros rivales; al físico, también le prestamos muchísima atención. La psicología deportiva ha demostrado que la mente puede ser un factor más que determinante en los resultados que esperamos obtener en nuestro deporte. ¿Nos ponemos con el entrenamiento psicológico ya o esperamos a que llegue el bajo rendimiento?

Un deportista que compite necesita una mente a punto, una preparación psicológica que le permita no solo superar dificultades, sino sacar el máximo provecho de su talento y potencial. En pretemporada es el momento ideal para comenzar. Podemos adquirir las bases que necesitaremos a lo largo de toda la temporada.

Si eres entrenador, cuenta con el asesoramiento de un psicólogo deportivo: tanto para ti como para hacer un buen grupo y sacar el máximo talento de tus jugadores. Si eres deportista, eres el máximo responsable en tu deporte, no dejes de lado en tu entrenamiento esta faceta. Un buen psicólogo deportivo va a ayudarte a:

  • Conocer tus fortalezas y debilidades, como punto de partida para iniciar la preparación psicológica y saber dónde has de incidir más. La psicología deportiva no trabaja a lo loco.
  • Trabajar en tu fortaleza mental: construyendo creencias y pensamientos flexibles, racionales y que permitan trabajar con los pies en la tierra y en busca del éxito. La virtud está en el término medio: ni como deportistas podemos ir con un pensamiento excesivamente positivo que nos haga confiarnos en exceso, ni podemos tener un pensamiento catastrofista y negativo ante cualquier dificultad.
  • Tener la actitud adecuada ante las competiciones para que ni te vengas abajo ante grandes rivales, ni te confíes ante los débiles.
  • Confiar en tus posibilidades, siendo objetivo, gestionando de forma adecuada tus emociones.
  • Ayudarte a poner objetivos, partiendo de tu situación particular, para crecer con cada entrenamiento.
  • Mejorar aquellas variables que tu mente pone en juego en tu deporte: la concentración, el control de la ansiedad y los nervios, tolerar la frustración, superar las derrotas, no tener miedo al fracaso, quitarte esos bloqueos que no te dejan sacar tu talento, buscar tu propia motivación, ser responsable y no dejarte abatir por aquello que se escapa de tu control… En definitiva, trabajar tu fortaleza mental.

La preparación psicológica no es solo cuestión de cracks o de la élite. En el momento que existe la competición, los deportistas están expuestos a grandes retos y exigencias que demandan la puesta en práctica de todas estas variables psicológicas. Qué mejor momento que en pretemporada para empezar a engrasar la máquina. Ahora no existen tantas exigencias como en plena competición, y con una buena base y dando tiempo a adquirir estos nuevos hábitos, la competición puede ser a partir de ahora, tarea mucho más fácil.

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA