Introvertido o tímido

Por qué introvertido no es lo mismo que tímido

¿Puedes ser introvertido y no ser tímido? La respuesta es sí. Tendemos a confundir ambos términos pero son conceptos diferentes.

Aunque ambos son rasgos de personalidad, la introversión es la tendencia a buscar ambientes más tranquilos mientras que la timidez es un miedo a la hora de interactuar con otras personas. Veamos lo con más detenimiento.

Eysenck, unos de los psicólogos pioneros en el estudio de la personalidad, estableció la “teoría de los rasgos”. Los rasgos son unidades básicas de la personalidad, que nos predisponen a actuar de una manera concreta, son estables en el tiempo y en las diferentes situaciones y tienen su correlato biológico. Para él, existen tres dimensiones de la personalidad. Cada uno de nosotros podemos puntuar más o menos en cada una de estas dimensiones, y con la combinación de ellas, se forma nuestra personalidad. Son tres:

  • Psicoticismo: tendencia a la agresividad, impulsividad y baja empatía.
  • Neuroticismo: definido como la estabilidad o inestabilidad emocional.
  • Extraversión: en esta dimensión nos encontramos dos extremos: la extraversión y la introversión.

Las personas extrovertidas son aquellas que buscan ambientes más jaleosos, quieren socializarse, son más impulsivos y desinhibidos. Le gusta estar con la gente e incluso tienden a buscar situaciones de riesgo (por ejemplo, les gusta más los deportes de riesgo).

Las personas introvertidas, por el contario, necesitan ambientes tranquilos, les gusta pasar tiempo a solas, más reflexivos y tranquilos. Esto no quiere decir que no les guste socializar, como les pasaría a los tímidos, cuyo miedo les lleva a evitar determinadas situaciones sociales. Simplemente es que prefieren este tipo de ambientes más tranquilos.

¿Por qué? Parece que la activación cortical de los es mayor, y por eso buscan esos ambientes tranquilos; mientras que los extrovertidos tienen una activación cortical menor y a través de esos ambientes más ruidosos, equilibran su activación.

Sin embargo, en la timidez lo que observamos es un miedo a la interacción con otras personas. El tímido teme decir lo que piensa, interactuar con otras personas, especialmente desconocidos por miedo a ser juzgado de forma negativa y no obtener la aprobación de los demás. Y suele haber un déficit en asertividad y habilidades sociales. Aunque en ambientes conocidos, en los que tiene confianza no tiene por qué mostrarse más callado y reservado.

Zoraida Rodríguez Vílchez
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