Sobreponerse a las caídas

Un magnífico entrenador me dijo hace poco: “Hay veces, que los psicólogos solo habláis de positivismo. El ser positivo se ha extendido tanto en la cultura general que parece que tienes que entrar en el vestuario diciendo: “¡No pasa nada, chaval! ¡Vamos ser positivos, todo va a salir bien!””. Yo me reí con su comentario y con la forma de contarlo. Pero razón, no le falta.

Muchas personas asocian la psicología con ver el mundo de color de rosa, con ser felices y vivir en una “happy-party” todo el día. ¿Qué hay crisis?, ¡sonríe!, ¿se rompió tu matrimonio?, ¡no puedes estar triste!, ¿qué te has lesionado?, ¡no seas tan negativo! Ser positivo no tiene nada que ver con ponerse una venda y no ver la situación real que estamos viviendo.

Cuando un deportista sufre una lesión, no consigue su objetivo o pierde con su equipo, lo sano, emocionalmente hablando, es estar triste. De alguna manera hemos sufrido una pérdida: ya no podemos jugar con ese ligamento dañado, no hemos obtenido esa medalla o tenemos que olvidarnos de jugar los play-off de ascenso. Y como pérdida, es frecuente pasar por las diferentes etapas que se dan en el duelo: negamos que haya ocurrido, nos enfadamos, intentamos “negociar” de alguna manera (“vale, me he lesionado, pero que sean solo 2 semanas, por favor, por favor…”), nos sentimos muy tristes o deprimidos, y finalmente, llega la etapa de aceptación de lo ocurrido.

Si nos ha ocurrido algo desagradable, no hay que negarlo. Es importante asumir la pérdida, pasar por los 5 pasos. Ni es sano vivir en un sueño irreal en el que todo está bien, ni quedarse en la etapa de la depresión y no saber salir.

En psicología, cuando hablamos de ser positivos nos referimos a la capacidad que tenemos las personas de sobreponernos a las caídas. Stephen R. Covey, uno de los padres del Coaching, señalaba que podemos dividir lo que nos pasa en dos círculos: el círculo de preocupación (lo que me preocupa pero no está bajo mi control) y el círculo de influencia (aquello sobre lo que sí podemos hacer algo). Ser positivo supone dedicar nuestra atención a este segundo círculo: la desgracia ya ha ocurrido; sobre eso, ya no podemos hacer nada, así que hay que centrarse en aquello que sí depende de nosotros. Ser positivo, supone aceptar la lesión y ponerte a trabajar para recuperarte, ser consciente de que el Míster te deja en el banquillo pero no dejas de entrenar al cien por cien, o saber que tu vida personal no está en su mejor momento, pero que puedes tomar decisiones para sentirte mejor contigo mismo.

Te propongo un reto: ¿te sientes triste o estás preocupado? Tienes el día de hoy para sentirte así, pero a partir de mañana elige algo que sí depende de ti y que puede ayudarte a cambiar tu situación. Eso es sobreponerse a las caídas.

Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA