Fortalezas y debilidades

Oportunidades y amenazas completarían las palabras a las que corresponden las siglas DAFO, una herramienta de conocimiento y reflexión que harán que los pasos que has de dar, hasta alcanzar tus objetivos, ya sean deportivos, profesionales o personales, estén mejor definidos y sean más seguros.

Ana, en el área deportiva, tiene muy claro qué quiere conseguir a largo plazo (ir al Campeonato de España) y ha planteado también sus objetivos a medio y corto plazo. Con esta herramienta trazaremos un plan aún más seguro.

Cuando vamos a iniciar un cambio, los sentimientos de inseguridad e incertidumbre suelen inundarnos. Por eso, pensar en tus FORTALEZAS, te dará esa confianza que necesitas. Piensa: ¿qué haces bien?, ¿cuáles son tus puntos fuertes?, ¿en qué eres excepcional?, ¿en qué destacas de tu “competencia”? –siempre hay otros que persiguen los mismos objetivos que tu-. Venga, no seas humilde, ahora esa cualidad no te sirve de nada. Sabes que tienes ese talento, esa destreza especial. Todo el mundo te lo dice, aunque tú, quizás acostumbrado a ella, no le das el valor suficiente, ¡pero lo tiene! Quizás pienses que aquello en lo que eres bueno, no tiene mucho que ver con tus objetivos. Por ejemplo, Ana sabe que es muy creativa, siempre está haciendo manualidades, o reinterpretando recetas de cocina. Ana cree que esa cualidad de nada sirve a la hora de practicar su deporte o en sus estudios. Pero se equivoca: su creatividad le da esa forma diferente de ver las cosas y buscar soluciones diferentes, haciendo golpes que no están entrenados. Cuando pienses en tus fortalezas para conseguir tus objetivos, no olvides también con qué recursos cuentas (económicos, de tiempo o humanos), ni otras estrategias que has usado en el pasado y te llevaron a lograr objetivos similares.

Pero no solo vale tener presente lo bueno. Reconocer tus DEBILIDADES te hace estar preparado y por supuesto, trabajar en ellas. ¿Dónde tu rendimiento no es fuerte? (Ana sabe que ha mejorar el saque y las bandejas y que su confianza no es buena); ¿qué recursos necesitarías y que no dispones aún? (no cuenta con un readaptador que le ayude a recuperarse tras su lesión), ¿qué situaciones difíciles o problemas tienes?, ¿qué has hecho hasta ahora y no ha dado resultado? (Ana sabe que por sí sola no ha conseguido trabajar su fortaleza mental). Detectadas las debilidades, encontradas las soluciones. Y Ana se puso a trabajar en ello.

Ana ha de reflexionar en algo más que sus fortalezas y puntos débiles. Nuestro entorno nos afecta y nos genera:

  • AMENAZAS: ¿cuál es tu competencia?, ¿qué situaciones difíciles te puedes encontrar por el camino? ¿cuáles serían las consecuencias negativas de conseguir y de no conseguir los objetivos que estás analizando?
  • OPORTUNIDADES: surgen del análisis de tus fortalezas personales, de tus recursos. En cada partido Ana sabe en qué es superior al rival, o en qué competiciones puede salir ventajosa.

Este ejercicio te da un conocimiento que seguro, tus rivales no tienen. Ahora, créete tus fortalezas, potenciales; saca ventajas de las oportunidades; minimiza las amenazas y potencia tus debilidades. ¡Buen viaje hasta tus objetivos!

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada