¿Qué tipo de entrenador eres?

¿Te has preguntado alguna vez qué tipo de liderazgo ejerces con tu equipo o con tus deportistas?

Eres un entrenador autoritario si:

  • Eres el que toma todas las decisiones sin pedir opinión a tus jugadores y además, esperas que esas decisiones sean obedecidas por encima de todo. Cualquier pregunta, o sugerencia, la interpretas como un desafío a tu autoridad.
  • De hecho, esa actitud la tomas porque sueles creer que estás en posesión de la verdad, que tus razonamientos son los acertados ya que te ves por encima de tus jugadores. A veces, esto te lleva incluso a dirigirte a ellos en un tono despótico.
  • Te cuesta por tanto, aprender de los demás e incluso de tus propios errores, de los que sueles exculparte.
  • A veces se adopta este estilo porque es el que hemos visto y no sabemos hacerlo de otra forma cuando empezamos. También se puede deber a que dudas de ti.
  • Si ganar es el objetivo prioritario y no el desarrollo del deportista, este estilo puede funcionar siempre que no ahogue la motivación del deportista. Pero en caso contrario, desmotiva y aliena.

Eres un entrenador que “deja hacer” si:

  • Sueles tomar tan pocas decisiones como sea posible, das las instrucciones justas y dejas que sea el deportista quien decida en última instancia.
  • De hecho, a veces “pecas” de no dar las suficientes instrucciones o aclaraciones.
  • Esperas que sean los jugadores los que se te acerquen si tienen algún problema.
  • E intervienes en los conflictos sólo cuando sea estrictamente necesario.
  • Este tipo de liderazgo sólo funciona en aquellos casos en los que el deportista tenga una gran autonomía y motivación por su deporte, cuando ya hay un desarrollo deportivo a nivel profesional. Por el contrario, pierde toda eficacia cuando el deportista está en desarrollo, cuando necesita aún mucho apoyo del entrenador. En este caso, el jugador percibe que en el entrenador “pasa” de él o ellos.

Y eres un entrenador democrático si:

  • Aunque tú tengas la última palabra, permites que tus deportistas participen en la toma de decisiones, escuchando sus sugerencias y teniendo en cuenta sus opiniones. Lo ves como una forma de motivarlos pero también de que asuman responsabilidad.
  • Les explicas de forma clara qué tienen que hacer, siendo un líder pedagógico.
  • Apoyas a tu gente, motivas, los valoras, los defiendes si es necesario, y sobre todo, los haces sentir seguros.
  • Este estilo permite que el deportista desarrolle otros aspectos de sí mismo y no solo el físico, como la capacidad de concentración, soportar la presión, la toma de decisiones, etc. Otorgamos más confianza al atleta y fomentamos así su autoconfianza y autoimagen. Además, así fomentamos el clima socioemocional y mejora la comunicación y motivación.
  • Eso sí, requiere mayor habilidad por parte del entrenador. Pero es un entrenador en el que se cree.

Saber elegir un u otro tipo, es también una habilidad. Es lo que concomemos como liderazgo situacional. Saber en qué situación está tu deportista o qué le viene mejor a cada uno de tus jugadores, te ayudará a sacarle todo el jugo a los demás.

Zoraida Rodríguez Vílchez
www.zoraidarodriguezvilchez.es
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada