Coherente con tus valores

Coherente con tus valores - Zoraida Rodríguez

Qué importante es ser coherente con tus valores, alinear tu conducta entre lo que dices y lo que haces. Aunque contemplo la posibilidad de cambiar de opinión, cosa a la que todos tenemos derecho, hacerlo según a conveniencia y como si cambiaras de vestido ya no es un derecho, es libertinaje y me resulta devastador.

Me resulta devastador porque con tus actos, en contra de tus palabras, te llevas por delante a mucha gente que estaba confiando en ti. Pero si no te importa la gente, quizás te importe la imagen que tienen de ti, la credibilidad que ofreces a los demás. O es más, piensa que con tu incoherencia te llevas por delante a ti mismo, a tu propia integridad, traicionas a tus valores, te traicionas a ti mismo. Lo malo es que no lo veas, lo justifiques sin media o te sientas con el derecho de hacerlo pero no lo perdones a los demás.

Escucho a entrenadores que predican a sus jugadores una y otra vez que todos son igual de importantes, pero cuando se ven en la tesitura de tener que prescindir de su estrella por mal comportamiento, se echan atrás; o quienes no dan nunca la oportunidad a algún jugador en concreto porque le han tomado manía. Hay profesionales que ejercen su profesión con criterios según les conviene y critican a los que no cumplen el punto de vista que ellos tienen de forma caprichosa en ese momento. Me visitan en consulta personas cuyas conductas en contra de sus valores les trae un sentimiento de culpa y una ansiedad que no saben manejar. A todos ellos les digo: revisa tus valores. Quizás debas ser sincero contigo mismo y reconocer que esos en el fondo no son tus valores. Quizás debes reconocer la opción de que la vida no está hecha de reglas matemáticas y que hay excepciones. Pero entonces, debes ser cauto con lo que predicas.

Entrenador, si crees que vas a tener un trato diferente con según qué deportista, no juegues a ser el entrenador democrático y “guay” que valora a todo el mundo por igual. No es malo hacer excepciones, sólo no tienes que decir que no las vas a hacer. Profesional, se consciente de las circunstancias que te rodean; el entorno es cambiante, hay que adaptarse al mercado y las necesidades, aunque pensemos que lo ideal son ejercer en otras condiciones; a veces más vale algo que nada. Y si tú, acabas de traicionar un valor tuyo, párate y tómate un momento de reflexión: tenemos tanto derecho a equivocarnos, como a cambiar simplemente de opinión, como a darnos una nueva oportunidad para volver a ser coherente con nuestros valores.

Y si esto último lo tengo claro, lo que más claro tengo es la responsabilidad que debemos tener con esos valores y con nuestra conducta. Como decía al inicio del artículo: tenemos libertad para elegir nuestros valores, para cambiar de opinión también, pero hacerlo sin tener en cuenta las consecuencias para con los demás y para con nosotros mismos, no me parece justo. Me parece una postura cómoda y poco responsable.

Zoraida Rodríguez Vílchez
www.zoraidarodriguezvilchez.es
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada