Cómo Potencias el Estado de Flow (2ª parte)

Vamos a seguir trabajando nuestro flow, esa sensación de fluir que mejora nuestro rendimiento. En el artículo anterior, trabajamos sobre 4 de las 9 variables que M. Csikszentmihalyi, describió: equilibrio desafío-habilidad; fusión de la atención-acción; metas claras y feedback sin ambigüedades. Vamos a por las 5 que nos restan:

  1. Concentración en la tarea: hace referencia a la capacidad de mantener la atención durante el tiempo necesario. Ya hemos trabajado la atención en el artículo anterior, ¿qué puedes hacer más para mantenerla durante toda la competición y no dejar que pensamientos, emociones o factores externos irrelevantes te perturben? Utilizar son las auto-instrucciones (aquellas frases que nos decimos a nosotros mismos y que dirigen nuestra atención: “vamos, concéntrate, poco a poco, avanza, tú puedes”. Si el cerebro está ocupado con este discurso, pensamientos del tipo “ríndete, es imposible, no vales lo suficiente”, no pueden entrar. La concentración es una variable que se entrena, no puedes pretender estar muy concentrado en la competición si en el entrenamiento no la utilizas. Podemos simular las condiciones de la competición en los entrenamientos: incluyendo ejercicios intensos, con inferioridad para que sean necesarios todos nuestros recursos atencionales, incluyendo distractores como gritos, abucheos, silbidos, etc.
  2. Sensación de control: está dimensión está, al igual que el equilibrio desafío-habilidad, muy relacionada con la confianza. Además, podemos potenciar nuestro locus de control interno para centrarnos en lo que depende de uno mismo y no de factores incontrolables. Alude al círculo de influencia que hemos comentado en otras ocasiones. Si me centro en lo que depende de mí como estar atento al compañero en los pases, tirar a puerta en cada ocasión o lanzar el aro en gimnasia rítmica con una posición técnica perfecta, aumentaré las posibilidades de ganar (que no depende solo de mi) y no me sentiré como un guijarro que se mece según la corriente del río y que no sabe dónde va a parar.
  3. Pérdida de conciencia del propio ser: tan concentrados estamos que solo nos preocupa la tarea y el feedback que recibimos, sin que nos preocupe qué pensarán los demás. Trabaja aquí en ser el único juez de tu conducta. Tú eres el que trabajas todos los días, y si eres sincero contigo mismo sabrás si realmente lo estás haciendo bien o no, y no sentirás que tu capacidad depende de lo que diga tu entrenador, prensa o afición. Tu eres quieres eres y tu sabes cómo has de evaluarte.
  4. Transformación del tiempo: esta es la dimensión que menos podemos controlar. Hay personas que suelen experimentar un enlentecimiento del tiempo y otras, aceleración. Los estudios indican que es más un factor personal y que influye el tipo de deporte en función de lo que más interese: en fútbol interesará que los 90 minutos se pasen volando para no acusar el esfuerzo y en un salto de trampolín, que se pare el tiempo, para poder estar atento y percibir todos los movimiento de forma perfecta.
  5. Experiencia autotélica: relacionada con el disfrute. Y tú, ¿disfrutas? Si eliminas los juicios, los pensamientos negativos, aumentas tu seguridad y tienes claro por qué haces lo que haces, aumentarás esta sensación de disfrute. Céntrate en los beneficios de tu actividad. Aunque a veces parezca tedioso, siempre piensa ¿a qué has vivido situaciones peores? ¿No te conviene más estar agradecido por vivir este momento?

Zoraida Rodríguez Vílchez

@ZoriPsicologa