Cuando el sexo se estanca en la pareja, entrevista para Punto G

¿Por qué cuando una pareja estable se estanca en un punto de su vida sexual tiende a pensar que eso no tiene solución?
Bueno, no generalicemos, no todas son así, siempre habrá excepciones, pero es cierto que hay una tendencia a pensar siempre en lo peor. Y en sexo, un tema tan tabú, suele pasar. Tendemos a pensar que el cambio es muy difícil y que si algo va mal, cambiarlo no es tarea sencilla y, ¿a  quién le gusta lo difícil?

El problema además, es que cuando en la cama falla algo, se puede deber a varias razones:

  • Simplemente solo falla la cama: porque necesitamos cosas nuevas, porque no sabemos pedirlas, porque no nos comunicamos de forma correcta y no sabemos pedir lo que queremos, etc.
  • Porque hay más problemas de fondo: si algo va mal en la pareja, se puede reflejar en la cama. Por ejemplo, imaginemos una mujer que está resentida con su pareja porque no se ocupa suficiente de los niños o un hombre lo está con su mujer porque no tienen sexo de forma tan frecuente como él quisiera y cuando la busca a veces la rechaza. Ese resentimiento va a pasar factura a la hora de mantener relaciones. Si hay enfados, desconfianza… probablemente va a ver un reflejo en la cama.
  • Los problemas los tiene un miembro de la pareja: falta de confianza, estrés, pensamientos negativos e irracionales hacia uno mismo, el otro miembro de la pareja o la relación, etc.
  • Nos dejamos llevar por los tabúes y la vergüenza.

Que no funcione ahora, ¿implica que no funcione en un futuro?

Para nada, si:

  • Realmente estamos dispuestos a buscar soluciones y nos implicamos en ellas, con los costes y el esfuerzo que eso conlleva. ¡Los dos miembros de la pareja!, ¿eh?
  • Trabajamos ese pensamiento catastrófico de “si ya no funciona, no funcionará en el futuro”. A las personas nos encanta jugar con una bola de cristal imaginaria que tenemos y sabemos lo que va a ocurrir, y casi siempre es catastrófico. Cambiar esa creencia y los esquemas rígidos que establecen reglas inmutables (“cuando algo falla en la pareja, ya no se puede arreglar”) es fundamental.

 ¿Por qué ese miedo a sentarse uno frente al otro para hablar de que en la cama no funcionan las cosas como antes?

Porque a veces creemos que decirle a la pareja que no nos gusta algo de él o ella, puede ser visto como un ataque a su integridad. Que no me guste una parte de él o ella, no significa que no me gusten otras cosas de él o ella; y si creemos firmemente que podemos aprender y cambiar, hablar de esto no tiene porqué ser malo.

Además, las parejas no siempre tienen establecida una buena comunicación, y a la mínima que me dice la pareja, ya salto o estoy a la defensiva antes si quiera de que abra la boca. Eso no ayuda para nada.

Por último, están los estereotipos. Si el hombre falla en la cama, parece que su hombría está en entre dicho. Si lo hace la mujer, ¿para qué quedamos? Parece que se reduce nuestro papel a hacer las tareas del hogar y a madre abnegada. Si al hombre, no le satisfacemos en la cama, dejamos de ser mujeres, con el riesgo infundado de que va a buscar fuera lo que no tiene dentro de la pareja.

¿Qué consejos darías si una persona quiere hablar del estancamiento sexual en su relación con su pareja? Es decir, ¿cómo afrontar la situación?

Lo primero que tendrá que hacer es revisar si hay algún problema es su relación que dificulte su comunicación. Si lo hay, deben trabajarlo con un terapeuta. Él o ella detectarán qué errores se comenten y les dará herramientas para solucionarlo.

También habrá den revisar si hay otros problemas de fondo en la pareja o incluso, de forma individual.

Solucionado esto, podemos estar listos para poner encima de la mesa el problema y, como he dicho antes, si hay verdadera predisposición, buscar orientación en la cama. Digo orientación, porque como en todo, a veces nosotros queremos empezar la casa por el tejado. Para hacer que las cosas funcionen de nuevo en la cama, hay que seguir unos pasos, quizás dar marcha atrás, volver solo a los besos, disfrutar de ese contacto que me pone la piel de gallina… Con el paso del tiempo el sexo se suele volver muy genital y a la hora de hacerlo, solo vamos a lo que vamos. El comienzo y las bases de una relación, no se han de descuidar.

– Si quieres añadir algo más que se me escape, todo tuyo.

Nada, que espero que esté bien y te sirva!

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