¿Cómo abordar la excesiva tristeza en la infancia?

¿Cómo abordar la excesiva tristeza en la infancia?

Las emociones son algo universal, que todos poseemos, independientemente de la edad, género, lugar de procedencia, etc.

En el post de hoy vamos a centrarnos en una de las emociones básicas, la tristeza. Además, vamos a centrarnos en su papel en la infancia y cómo gestionarla.

La tristeza aparece ante situaciones de pérdida, por ejemplo, en el caso de los niños pueden ser alguna de las siguientes:

  • Pérdida de un ser querido.
  • Pelea con un amigo.
  • Ante separación de padres (pérdida de convivencia juntos, pérdida de tiempo en familia, pérdida de rutinas, etc).
  • Pérdida de afecto, cuidados y tiempo por parte de los padres (nuevo hermano, nuevo trabajo de los padres, etc).

Los niños pueden expresar la tristeza de distintas formas:

  • A través del enfado.
  • Cambio de patrones en el sueño y alimentación.
  • Pérdida de motivación por cosas que les gusta hacer.
  • Etc.

Cómo todas las emociones, empiezan a perder su funcionalidad cuando exceden en tiempo, intensidad y frecuencia. Es decir, si percibes que tu hijo lleva triste demasiado tiempo, con demasiada intensidad y la mayor parte del tiempo.

  • Lo más importante es trasmitir a nuestros hijos que no hay que ocultar las emociones sino compartirlas con nosotros, si ellos no saben poner palabras a lo que sienten, es importante que lo hagamos nosotros por ellos, por ejemplo: “entiendo que estés triste porque papá ya no vive aquí”.
  • No hay que olvidar que somos sus referentes en cuanto a la gestión y expresión de las emociones. A veces creemos que nuestros hijos no deben vernos llorar, sufrir, tener miedo, etc. Pero lo único que conseguiremos es que nuestros hijos no sepan que es normal tener ese tipo de emociones y por tanto cuando las tengan, las ocultaran.
  • Debemos darle espacio a nuestros hijos para expresar como se sienten y validarlos desde el amor y la comprensión.
  • No restemos importancia a como se sienten, ya que, aunque nosotros como adultos no entendamos la relevancia de lo ocurrido, para un niño puede ser algo muy importante.
  • No castiguemos la expresión de las emociones con frases del tipo “como sigas llorando te castigo” porque nuestros pequeños aprenderán que expresar emociones como la tristeza es algo que será castigado y por tanto reducirán su expresión.
  • Debemos forjar un espacio seguro con nuestros hijos donde aprendan que pueden expresar lo que sienten y sus motivos con la seguridad de que van a ser escuchados, validados y apoyados.

Dentro de nuestro papel como padres podemos intentar detectar qué pérdidas hacen que nuestro hijo se sienta así y si es posible intervenir en ellas ya sea recuperando esa pérdida si es posible, si no, intentando que no tenga nuevas pérdidas, añadir cosas agradables para el niño, etc.

Recuerda que los niños no tienen muchas de las herramientas que poseemos los adultos y que nuestro papel como padres es ofrecérselas. Y si sientes que no sabes cómo hacerlo, no dudes en contactar con nosotras para ayudarte.

Andrea López

Psicóloga de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología