Cómo trabajar el miedo a la muerte

Cómo trabajar el miedo a la muerte

El miedo a la muerte puede considerarse como un temor generalizado en la población. Cierto grado de miedo nos beneficia, ya que evita que nos expongamos a situaciones peligrosas e innecesarias. El problema llega cuando el miedo es irracional y persistente, y se extiende a diferentes aspectos de nuestra vida. En ocasiones se denomina “tanatofobia” a este miedo a morir que se amplía a situaciones como hospitales, cementerios, etc.

En psicología el temor a la muerte se estudia de manera específica teniendo en cuenta diferentes factores individuales, como pueden ser la edad. Según estudios se muestra que las personas jóvenes temen a la muerte en sí misma y, conforme la edad avanza, se experimenta mayor miedo a lo que involucra el proceso de muerte.

Los síntomas asociados al miedo a la muerte varían de manera individual, pero son comunes síntomas depresivos, pensamientos obsesivos sobre la propia muerte, ansiedad, conductas de evitación, angustia, ataques de pánico, aislamiento o problemas para dormir.

Buscar los factores que desencadenan el miedo es la clave

Para trabajar este miedo es importante tener en cuenta cuál ha sido el detonante. Muchas veces es difícil identificar uno en específico, aunque muchas otras el inicio es muy claro. Algunos factores que pueden ser causa son los siguientes:

  • Experiencias traumáticas personales: La propia persona ha vivido una situación de estrés como un ataque, un abuso, un robo, etc. Estas experiencias también pueden venir de la mano de historias o hechos vividos por otros miembros de su entorno más cercano y que han constituido un miedo aprendido para la vida de la persona.
  • Problemas de apego: Si de pequeños desarrollamos un apego inseguro, basado en miedos y con ansiedad ante la separación de nuestros padres, se genera una creencia de que estamos desamparados ante posibles circunstancias de la vida que nos puedan hacer daño, convirtiéndose el miedo a la muerte en una fobia debido a que se superan los niveles de tolerancia de la persona.
  • Muerte de un familiar cercano y duelo no resuelto: La elaboración del duelo es muy importante de cara a superar el sufrimiento causado y no constituir un duelo patológico. Se asocia el sufrimiento que se ha experimentado con el miedo a la muerte, ya que no se ha sabido gestionar y aparecen creencias irracionales que generan ansiedad y malestar.
  • Miedo como tabú social: En la sociedad la muerte ha pasado a ser un tema el cual evitar. Esto impide que se hable de ello y se crean falsas creencias a su alrededor.
  • Religión y educación: En familias o colegios donde la religión es un factor clave, es importante hablar adecuada y claramente a los niños acerca de ello, de lo contrario, se puede generar un miedo desadaptativo.

Lo que tenemos claro es que la muerte es una amenaza que siempre está ahí, de manera que intentar controlar algo que se escapa de nuestras manos es tarea imposible. Conocer las claves que han podido generar este miedo en nosotros es fundamental, al igual que lo es aprender a identificar los pensamientos irracionales y establecer nuestros objetivos para poder vivir una vida que nos llene y que haga sentirnos satisfechos con lo que hemos hecho.

Jessica Morillas Hyde
Psicóloga de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología