Tengo insomnio: ¿qué puedo hacer?

Tengo insomnio: ¿qué puedo hacer? - Zoraida Rodríguez

El insomnio es uno de los problemas más frecuentes entre la población.  Asociado principalmente a trastornos como la ansiedad y la depresión, el insomnio frecuentemente está relacionado con dos tipos de problemas: preocupaciones y malos hábitos.

Tras el ritmo frenético que llevamos durante la jornada laboral, llegamos a casa y está todo sin recoger, los niños alterados, o nos bombardean con miles de WhatsApp a cerca de más problemas laborales, familiares o incluso, relacionados con nuestros hobbies o deportes. Cuando conseguimos medio encaminar todo y vamos a la cama, en un intento y deseo de recuperar cierta paz, ahí llega tu cerebro y te dice: “¿Creías que habíamos terminado? Espera que ahora te voy a recordar todo lo que está aún pendiente por hacer, las cosas que pueden salir mal o lo que ya no tiene solución”. En definitiva, aparecen las preocupaciones.

En otras ocasiones, el problema del sueño viene originado por malos hábitos. Hay quien hacer deporte a última hora del día le activa demasiado, quien no controla el exceso de café o simplemente, que asociamos la hora y el lugar de ir a dormir con todo, menos dormir. ¿Qué quiero decir con esto? Muchas personas usan la cama para trabajar, comer, ver la televisión o es el lugar de discusión con la pareja. No asocian la cama con descansar, porque estas actividades les activan, y cuando intentan dormir, encima, les asaltan las preocupaciones y la cama se convierte en ese maldito lugar en el que sé que lo voy a pasar mal, no concilio el sueño. Por tanto, voy retrasando cada día más la hora de ir a la cama y más ansiedad me genera ese momento.

¿Qué puedes hacer para combatir el insomnio?

Utiliza la técnica del control de estímulos:

  • Acuéstate sólo cuando tengas sueño.
  • No uses la cama para otra actividad que no sea la de dormir (o mantener relaciones sexuales).
  • Si no concilias el sueño, levántate y vete a otro lugar de la casa que sea aburrido. Puedes volver a la habitación sólo cuando te de sueño.
  • Esto se puede repetir tantas veces como sea necesario.
  • Levántate siempre a la misma hora (incluidos fines de semana).
  • No duermas siesta durante el día.

Además, la ayuda de un profesional te puede ser de gran utilidad, pues trabajarás para aprender:

  • Técnicas de relajación, que te ayuden a desconectar tu cuerpo y tu mente, y te acerquen a ese estado de relajación cercano al sueño.
  • Resolver esas preocupaciones, afrontar los problemas que te quitan el sueño o aprender a dejar a un lado, aquello que ya no tiene solución, parando esos pensamientos obsesivos que te atormentan.
  • Reestructurar esos pensamientos negativos e irracionales que te hacen ver todo negro y magnifican las preocupaciones.
  • Fomentar tu bienestar, pues todos tenemos problemas, pero sólo si nos enfocamos a lo positivo que tenemos, podremos conciliar nuestro sueño.

Zoraida Rodríguez Vílchez
www.zoraidarodriguezvilchez.es
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada