El entrenador referente: Educación y formación para crecer en fútbol

Fútbol Mundo Base me ha hecho una entrevista a cerca del papel y cualidades que debe tener el entrenador en el mundo del fútbol de base. Os dejo aquí la entrevista completa:

 Fútbol Mundo Base me ha hecho una entrevista a cerca del papel y cualidades que debe tener el entrenador en el mundo del fútbol de base.

Os dejo aquí la entrevista completa:

– ¿Qué valores debe transmitir un buen formador de fútbol base?

Sin duda, valores que deben ser, valga la redundancia, la base de los que debería ser los pilares del deportes: trabajo en equipo, solidaridad, cohesión grupal, ayuda al compañero, sinceridad y honestidad, fair-play, responsabilidad, confianza en uno mismo y en los demás, control emocional y de los impulsos para evitar la agresividad que a veces vemos en este deporte, etc.

– ¿Qué herramientas debe utilizar para que sus alumnos asimilen esos mismos valores?

Yo tengo una filosofía: todo lo que se experimenta, se vive, se recuerda mejor y se asimila de verdad. Si solo damos la charla a los pequeños deportistas, estos lo percibirán como la regañina de siempre del entrenador. Para llegar a los niños hay que ser creativo, ayudarse de dinámicas y juegos, de ejemplos personales y cercanos a ellos para que entiendan lo importante que son estos valores. Y es fundamental que estos pequeños “piensen” en estos valores. Muchas veces, por facilidad quizás, damos la charla o hacemos el juego para que entiendan, por ejemplo, lo importante que es ayudarse los unos a los otros; pero es mucho más útil que sean ellos los que saquen sus propias conclusiones, los que nos digan cómo deben actuar y participen en esta reflexión.

Todos aquellos comportamientos de nuestros deportistas que se alejen de esos valores deben ser castigados o no reforzados.

– ¿Qué atributos o características debe de tener un buen entrenador de niños/jóvenes? (a nivel psicológico)

Para mí, ante todo, debe ser un líder. Y con líder me refiero a lo que creo que vosotros llamáis referente. Un líder no es una persona impuesta es alguien al que sigo, al que hago caso, y en el que confío porque sé que me ayudará a llegar a mis objetivos, sé que me ayudará a crecer.

Una de las principales características que debe tener un líder es ser un pygmalión positivo. Esta cualidad se da cuando creemos que las personas que tenemos a nuestro alrededor, pueden ser mejores de lo que son actualmente. Tienen una fe ciega en ellas, e incluso cuando esas personas no creen en sí mismas, ellas sí lo hacen.

Para poder ser este pygmalión y desarrollar todo el potencial de los demás, a nivel psicológico, el entrenador también necesita:

–          Gestionar sus pensamientos de forma racional y positiva, no dejándose llevar por pensamientos negativos que le alejen de su función.

–          Tener inteligencia emocional: que le permita controlar y gestionar sus emociones y las que están a sus alrededor.

–          Tener buenas habilidades sociales y ser asertivo: de forma que sepa relacionarse bien con sus deportistas, con otros entrenadores o con los padres, sabiendo ser firme pero sin ser agresivo ni pasar por encima de los demás.

–          Ser paciente y cariñoso. Yo tengo fe ciega en que así se consigue más de los niños que con el grito.

–          Ser empático: y saber ponerse en el lugar de los niños y niñas, entiendo sus miedos, inseguridades o sus comportamientos para poder actuar de la forma adecuada y reconducirlos.

–          Tener capacidad de comunicación verbal y no verbal: el entrenador de fútbol base está continuamente explicando conceptos a sus deportistas. Saber hacerlo de forma adecuada es fundamental, porque si se pierde el mensaje, se pierde el aprendizaje y la formación.

– ¿Sirven los mismos discursos en todas las categorías, o debe de modificarlas según la edad del grupo?

Según la edad del grupo y yo diría más… ¡según el grupo! El buen entrenador es aquel que sabe adaptar su comportamiento a cada deportista y a cada grupo (esto se incoe como liderazgo situacional).

– ¿Cuáles son los principales problemas que se encuentran los formadores a la hora de dirigir un grupo de jóvenes?

Cuando hablamos de jóvenes, personalmente a mi me llegan más quejas de los comportamientos de padres en las gradas que de otra cosa.

– ¿Cómo y en qué situaciones debe de dar las charlas o discursos el formador? ¿Antes o después del entrenamiento/partido?

La comunicación con el grupo debe ser continua. No puedes esperar dar un discurso super motivador media hora o diez minutos antes del partido y que tus jugadores tengan esos conceptos asimilados y estén motivadísimos. Desde el primer día de preparación del partido, debemos hablar con el equipo e ir transmitiéndole con qué equipo se van a enfrentar, qué actitud psicológica deben tener, etc. Si vamos trabajando en cada entrenamiento esta preparación, cuando llegue el partido podemos dar ese discurso motivador que asegure esos conceptos que hemos trabajado, recordar a nuestro equipo que pueden confiar en ellos o advertirles de las amenazas del rival.

– Dividiendo las categorías en pre benjamín (5-7), benjamín (8-9), alevín (10-11), infantil (12-13), cadete (14-15) y juvenil (16-19), – – ¿Cuánto tiempo debe dedicar el entrenador a trabajar los aspectos psicológicos en cada una?

Es que esto no es cuestión de tiempo, es cuestión de forma. Con benjamines trabajaremos aspectos diferentes que con juveniles. Actualmente, yo estoy trabajando con los juveniles del Ciudad de Granada. A esas edades, como psicóloga yo ya puedo hablarles de establecimiento de objetivos, de control del pensamiento o de ambición. Puedo exigirles más, por decirle de alguna manera. Con benjamines, me centraría mucho en lo importante que es disfrutar. Como so digo, no creo que sea una cuestión de tiempo, sino de qué temas tratamos y de la forma en la que nos podemos comunicar con ellos (yo directamente no he trabajado con benjamines, pero si lo he hecho en charlas o he llevado niñas de esa edad de gimnasia rítmica. La forma de hablarles tiene que ser muy sencilla, dejando muy claro qué deben hacer y no, cariñosa pero firme).

– ¿Cómo puede motivar el entrenador al inicio de la práctica deportiva?

Motivar es un mundo, y depende de la situación del equipo y de mis chicos. Para mí, en estas categorías lo fundamental es inculcar la importancia del entrenamiento para obtener resultados; es decir: inculcar el valor del esfuerzo.

– ¿Qué trato debe tener un buen educador con los padres de sus alumnos?

Asertivo: firme pero cálido; delimitando muy bien qué papel juega él como entrenador y cuál juegan los padres. Para mí es fundamental al inicio de temporada pasar un decálogo de comportamiento para padres, y este decálogo debe ser respetado y si no lo es debemos tomar medidas. Si pedimos a los padres que no insulten en las competiciones y luego cuando lo hacen los dejamos seguir viniendo a los partidos, quedamos de poco coherentes y de que nuestras peticiones no se hacen valorar.

– ¿Qué tono de voz es adecuado del entrenador? ¿Debe cambiarlo según la situación a la que se enfrente?

Siempre cálido y firme. Cuando el deportista desobedezca o haga algo que pueda suponer peligro para él o para los compañeros, nuestro tono debe ser más alto, pero sin llegar a gritar. Por supuesto, las humillaciones, insultos, ironías o las voces deben estar fuera de nuestro repertorio.

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