Fatiga pandémica ¿Dejará alguna herida psicológica la cuarentena por el coronavirus?

Fatiga pandémica ¿Dejará alguna herida psicológica la cuarentena por el coronavirus?

Los expertos ya han bautizado las secuelas psicológicas que estamos sufriendo por la pandemia. La OMS ha descrito este trastorno como un conjunto de síntomas: apatía, tristeza, preocupación, sensación ahogo, indefensión y ansiedad, mayor irritabilidad, dificultades en el sueño, en la capacidad de concentrarse, y un agotamiento físico y mental, entre otros.

Además del motivo principal de consulta, los clientes a los que atiendo me preguntan desde el inicio del confinamiento por qué se encuentran más tristes, más apáticos. Y he explicado esto tantas veces, que veo necesario escribir este post, para que normalicemos los síntomas que estamos sufriendo y no nos alarmemos, aunque debamos vigilarnos.

La felicidad depende de los reforzadores que tienes en tu vida. Los reforzadores son esas pequeñas o grandes cosas que te hacen sentir bien: tu familia, el trabajo, un café con una amiga, o un caprichito que te compras. El COVID nos ha quitado muchas cosas de un plumazo. Cuando hay una pérdida, la sensación de tristeza es la que te hace asumir esa pérdida, a través de la apatía (no me apetece) y la anhedonia (no lo disfruto). Son los recursos que tiene la tristeza para que te quedes en casa a reflexionar sobre esa pérdida, a “llorar al muerto”, como explico en consulta. Pues si no lo llorásemos, si no tuviésemos esa actitud de recogimiento, no superaríamos el duelo. A día de hoy, sufrimos muchas pérdidas, muestra vida ha cambiado, no podemos ver a la familia o amigos con normalidad, no podemos disfrutar de ese café por prudencia… Hay quien teletrabaja y ha perdido la relación con los compañeros, el “jaleo” del día a día, o quien incluso lo han despedido.

La situación de incertidumbre, de no saber cuándo acabará todo esto, nos pone alerta y nos hace aumentar nuestra ansiedad. El miedo al contagio, también. Estamos en un estado de alerta continuo, llevamos así desde marzo y eso, agota a cualquiera. La reacción de estrés ante una amenaza es positiva, pero suele ser acotada en el tiempo. Cuando se mantiene, nos quema. Es como cuando tienes un enfermo en casa: un tiempo, lo puedes sobrellevar, cuando se eterniza el cuidador se quema.

Debemos permitirnos sentir estos síntomas, entran dentro de la normalidad, pero debemos vigilarnos para que no deriven en depresiones, trastornos de ansiedad generalizada o surjan hipocondrías o trastornos obsesivos compulsivos. Aquí tienes algunas ideas de un post anterior para prevenirlo. Ocupar tu tiempo libre es fundamental Y si necesitas ayuda para superarlo, ¡te echamos una mano!

Zoraida Rodríguez Vílchez
www.zoraidarodriguezvilchez.es

Post relacionados

Autolesiones en adolescentes, cómo ayudarles

La adolescencia es un periodo de transición, algunas veces difícil, marcado por cambios físicos, emocionales y sociales que pueden suponer un gran desafío para los adolescentes y la propia familia. Uno de los problemas más preocupantes son las autolesiones. Aunque no se trata de un problema bastante frecuente, debido a la gravedad, dejamos en este … saber más

Adultos estresados, niños estresados

Como madre sé bien de lo que estoy hablando. Acaba el cole y la vida de nuestros hijos cambia, pero nosotros seguimos con las mismas obligaciones, la misma rutina y las mismas demandas del trabajo. Misma situación estresante a la que le añadimos una variante más: ¿qué hacemos con los peques? Padres estresados al finalizar … saber más

Presionas a tu hijo si...

Primas el resultado ante el rendimiento: el deporte gira en torno a puestos, puntos y clasificaciones, pero especialmente, en etapas de formación no podemos perder de vista que el deportista está aprendiendo no solo a practicar su deporte, sino a jugar en la vida: el esfuerzo no siempre trae el éxito, hay que sobreponerse a … saber más

Mi ansiedad me ahoga

Mi ansiedad me ahoga – me decía un deportista. Me levanto cada mañana con una terrible sensación de opresión en el pecho. Es algo que me empuja aquí dentro y que no me deja respirar. Antes sólo ocurría a veces, pero ahora lo siento casi todo el tiempo. Es como un peso que me aplasta … saber más

Celos

¿Quién no los ha sentido alguna vez? Celos por la pareja, porque mi mejor amigo pasa más tiempo con un nuevo compañero de clase o porque mi entrenador le presta más atención a otro chico del equipo que a mi… cuando siempre he sido su “deportista con mayor talento”. Los celos son una emoción compleja … saber más

Mentalización para la competición

Competir es como ir a la guerra. Tener éxito implica competir. O sea, que para tener éxito, tengo que ir a la guerra. Pues sí, aunque suene raro. Veamos por qué. Cuando alguien va a la guerra, no quiere perder, así que planifica muy bien su batalla. Estudia cuidadosamente a su rival: cuál es su … saber más