¿Ganas o pierdes antes de competir?

La actitud a la hora de enfrentarnos a un reto o a una competición lo es todo. Vendemos la piel del oso antes de cazarlo o tiramos la toalla antes de entrar a jugar. Aunque a veces no nos demos cuenta, anticipamos lo que va a ocurrir y actuamos en base a ello. No importa que hablemos de una carrera, un partido de fútbol o una negociación a la que te vas a enfrentar. Seas deportista, trabajador o persona de a pie, toma nota de las diferentes actitudes que podemos tomar y que determinan con antelación el resultado que obtendremos:

    1. Actitud pierdo-ganas: entramos a la competición convencidos de que tenemos el partido ya perdido. Quizás te enfrentaste anteriormente a ese rival o simplemente está en una posición en la clasificación mejor que la que tú tienes. Anticipas y das por hecho que “ya está todo el pescado vendido, no hay nada que hacer”. Y como profecía que se auto-cumple, entramos con tal miedo a la competición, con tanta inseguridad (o seguridad de que no haremos un buen partido) que empezamos a rendir mal y al verlo, nuestro pensamiento se refuerza (“¿Ves? Ya sabía yo que no había nada que hacer”) y nos entra más inseguridad y lo vamos haciendo cada vez peor hasta que llega lo que más temíamos: el fracaso.
    1. Actitud gano-pierdes: en este caso estamos justo al contrario. Estoy tan seguro de que voy a ganar, que peco de exceso de confianza, quizás hasta estoy algo desconcentrado, no estoy en mi nivel de tensión y alerta óptimo. Creo que me enfrento a un rival demasiado fácil, pero como me encuentre una mínima dificultad, los esquemas se me vienen abajo y todo se me derrumba: “si me está ganando este que era tan malo… ¡será que yo también lo soy!”.
    1. Actitud pierdo-pierdes: se suele producir de forma poco frecuente, pero ocurre en aquellas situaciones en las que creo que tanto mi rival como yo no somos muy buenos, y da lugar a partidos malos, en los que ambos cometemos errores tontos y, bueno… el resultado casi que queda a la suerte. Dependerá de quien cambie su actitud.
  1. Actitud gano-ganas: es la ideal para enfrentarnos a cualquier situación. Parte de una postura asertiva en la que estemos en el ranking que estemos, o seamos quienes seamos, consideramos que las dos partes tenemos posibilidades de ganar. No importan las diferencias “objetivas” que puedan haber. Hemos visto miles de ejemplos en los que el rival débil gana al fuerte, en el que David mata a Goliat. De esta forma, me preparo ante todo lo que puede pasar, estoy alerta, concentrado, con los pensamientos y las emociones que suman, que me permiten dar todo de mí y tener más oportunidades de llevarme al final el premio.

¿Te has parado a analizar cómo te vas enfrentando tú a la vida?, ¿vas de ganador o de perdedor?; y a los demás, ¿cómo los consideras?, ¿los miras por encima del hombro o directamente a los ojos?

Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada