¿Dónde está mi confianza?

Siempre se ha dicho que un deportista o una persona que tiene mucha confianza en sí misma consigue mejores resultados que otra que duda continuamente de sus capacidades. La confianza se entiende como la seguridad que tenemos en nosotros mismos y en nuestro potencial, se refiere a lo capaces que nos sentimos; es un concepto que está justo al ladito de nuestra autoestima.

Parece que la confianza lleva al éxito. Sin embargo, libros y libros, estudios y estudios nos dicen que esta cualidad depende a su vez de… ¡ese mismo éxito! Si un deportista gana muchas competiciones, un futbolista mete muchos goles o un comercial tiene muchas ventas, se siente más seguro de sí mismo porque ha experimentado muchas situaciones que le han dicho que es alguien “bueno”, capaz. Si, por el contrario, hemos experimentado muchas situaciones de fracaso o tenemos muchos pensamientos negativos a cerca de nuestra valía, lo más probable es que nuestra inseguridad nos lleve a cometer aún más errores y nos lleve a más partidos sin ganar.

Nos podemos preguntar entonces, ¿qué viene antes: la confianza o el éxito? Esto es como lo del huevo y la gallina… menudo lio. Como siempre, ante toda pregunta que nos hagamos tenemos dos opciones: darle vueltas y vueltas y buscar el origen o enfrentarnos y buscar soluciones. Si ambos conceptos están relacionados, pues… ¡busquemos situaciones de éxito para aumentar nuestra confianza y con nuestra confianza bien alta, tendremos más triunfos!

Una buena forma de buscar esas situaciones de éxito es, en primer lugar, saber a dónde quieres llegar. ¿Cuál es tu objetivo a medio plazo como deportista? ¿y en tu trabajo? A partir de ahí, teniendo clara tu meta, podrás establecer los pasos que necesitas para llegar a esta, ¡tendrás un mapa con un camino por recorrer! Así todo es más fácil. Esos pasos los puedes desmenuzar todo lo que sea posible, hasta que establezcas un primer paso que dar. Éste tiene que ser algo relativamente sencillo, aunque seguirá siendo un reto. Imagina que tu deporte es el tenis. Tu objetivo a largo plazo puede ser estar en el Campeonato de España, pero tienes que buscar ese “triunfo fácil” que aumente tu seguridad. Un pequeño reto puede ser mejorar tu saque, de forma que de 5 saques, 4 te salgan perfectos. Cuando lo consigas te sentirás tan bien, que te verás capaz de intentar un reto algo más difícil. Si somos profesionales y estamos intentando aumentar nuestra red de clientes, siempre será más fácil tener una reunión con alguien conocido. Si nos “atrevemos” a intentarlo, seguro que nos reciben de forma agradable, y eso nos dará más confianza para enfrentarnos a un cliente desconocido.

Da igual qué esté antes: la confianza o el éxito, el huevo o la gallina, lo importante es buscar esos pequeños retos que llevan a un triunfo seguro y después… ¡a por todas!

 

Zoraida Rodríguez Vílchez