¿Predispuestos a la depresión?

¿No te has preguntado alguna vez por qué existen personas que suelen deprimirse varias veces en su vida o prácticamente no salir de ella?

Hasta el momento, han existido varias teorías que explican el origen de la depresión. Uno de ellas, habla de la participación genética: es decir, se refieren a la depresión como un posible factor heredado. Esta teoría pretende explicar por qué la depresión es más frecuente cuando en la familia ha habido historias previas de depresión.

Otra de las teorías, relaciona el estado de ánimo deprimido con factores químicos y neuronales. Está demostrado que aquellas personas con depresión tienen poseen conexiones neuronales más débiles entre el hipocampo (encargado de la memoria) y la corteza orbitofrontal medial (que se activa cuando recibimos recompensas), lo que parecería explicar por qué estas personas tienen menos recuerdos de experiencias positivas. A su vez, hay conexiones más fuertes en la corteza orbitofrontal lateral, que está relacionada con el recuerdo de malas experiencias. Los niveles de serotonina, un neurotransmisor que existe en nuestro cerebro, relacionado con la felicidad y el bienestar, son más bajos en ellas. El problema es que aún se duda si esto es origen o casusa.

Sin embargo, no debemos olvidar otros factores que ponen en riesgo aún más a la personas para sentirse deprimidas.

El estilo de vida que llevemos contribuye mucho al estado de ánimo. Está demostrado que las personas que tiene más áreas de su vida en las que encuentran un refuerzo, tiene menos probabilidad de sufrir depresión, pues como se suele decir, si no apuestas todo a un solo número, tienes más probabilidades de ganar. Quien cultiva varias aficiones, tienes varios grupos de amigos, llena su vida de diferentes intereses… tiene menos probabilidad de que todas sus fuentes de bienestar fallen. Por el contrario, si somos personas solitarias, sin intereses ningunos… ¿dónde pretendemos encontrar la alegría?

Nuestra forma de pensar cobra un gran peso también la depresión. Como comentamos en el artículo “Vence la depresión”, nuestra forma de interpretar las situaciones que nos rodean pueden marcar la diferencia entre la superación y que este estado nos engulla. Si nuestros pensamientos son irracionales , pesimistas, nos hacen ver el futuro negro… nos invadirá la indefensión, la sensación de no poder hacer nada para salir de esta, caeremos en la victimización y entonces, sí que no habrá salida.

Nuestro entorno social es también muy importante. Los psicólogos, solemos preguntar sobre esta área rápidamente en la primera entrevista que tenemos. Es lo que denominamos “apoyo social”: si la persona no tiene una red de apoyo con la que contar para desahogarse o, por supuesto, pasar su tiempo libre, está más predispuesto a sufrir depresión. Ya sea por falta de habilidades para relacionarse con la gente o simplemente porque se encuentra solo, tener ese hueco en tu vida pasa factura. Somos animales sociales. Necesitamos sentir el cariño de la gente, reír y compartir y como yo digo, decir en voz alta lo que piensas. No siempre buscamos soluciones cuando hablamos, ¿verdad? Pero si no compartimos nuestras emociones y pensamientos, será mucho más fácil caer en ese pensamiento negativo que nos ahoga.

Cada persona tendrá un peso mayor en estos factores (u otros que nos hemos dejado en el tintero que también influyen). Ponerse en manos de un profesional es, sin duda, el primer paso.

Zoraida Rodríguez Vílchez
www.zoraidarodriguezvilchez.es
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada