Psicología deportiva: deportes colectivos e individuales.

Muy a menudo me preguntan si el trabajo en psicología deportiva es igual para un equipo que para un deporte individual, para la élite o para la base. Y yo contesto, que cada caso es un mundo. Hoy vamos a centrarnos en las diferencias del trabajo del psicólogo en deportes individuales o colectivos.

Está claro que dependiendo principalmente de la modalidad deportiva en la que estemos trabajando la intervención será diferente.  ¿Cuál es la diferencia principal entre deportes colectivos y los que se juegan de forma individual?

El grupo. El grupo es la variable determinante. Dentro de un equipo hay un objetivo común que en “teoría” debe ser compartido, se van a dar relaciones entre los miembros que no siempre van a ser buenas, hay jugadores que se quedan fuera del grupo… En los deportes de equipo, además, hay una interdependencia: para que yo consiga mi objetivo (individual o colectivo) tú tienes que hacer bien tu trabajo; si no lo haces, yo me quedo a medias. Se ve muy claro en este ejemplo: un delantero no podrá marcar muchos goles si no recibe pases de sus compañeros. El depender de otros, suele ser una variable que suele traer muchos problemas. En deportes colectivos también se da el fenómeno de la “disolución de responsabilidad”; de hecho, cuánto mayor es el grupo más fácil es que se echan balones fuera. Todas estas características, y algunas más que nos dejamos en el tintero, hacen que el trabajo en equipo sea muy diferente. Además, cuando tienes que llegar a tantos miembros de un equipo, el tiempo no llega, y la metodología en formato charla o trabajo grupal suele ser la más usada.

En los deportes individuales, aunque se suela entrenar en grupo o con otros compañeros, en el momento de competir tu actuación depende exclusivamente de ti, estás tú solo frente al rival y no se diluye la responsabilidad en el grupo: si fallas, el fallo es tuyo. Todo depende de ti, no te puedes esconder. Además, en deporte individual suele ocurrir que la competición más dura no es la que haces contra el rival que tienes en frente; sino que es contra ti mismo.

Por estas y otras diferencias, las variables que el psicólogo deportivo va a trabajar pueden ser diferentes o se trabajarán de forma diferente. La principal diferencia la encontraremos en la necesidad de incluir la variable de cohesión o clima grupal como un elemento fundamental para conseguir los objetivos propuestos del grupo.

Por otro lado, ya sea con un deportista que pertenezca a un deporte colectivo o individual, la intervención individual es muy diferente a la intervención en grupo. Cuando tienes la oportunidad de sentarte frente a frente con un deportista, tu trabajo va a ser mucho más personalizado y adaptado a esas necesidades individuales, te puedes ir adaptando mucho más a cada necesidad del deportista y la atención será mucho más directa. Además, la predisposición a la intervención también va a ser diferente. Cuando un jugador de fútbol llama a tu puerta para que tu trabajes con él, el nivel de motivación e implicación va a ser mayor que cuando trabajas de forma colectiva a e impuesta por el Club.


Adaptándonos a cada situaicón concreta, lo que está claro que es que la psicología deportiva aporta es plus que permite al equipo o al deportista alcanzar sus objetivos de forma más segura, fortaleciendo todas esas variables psicológicas que influyen en su competición y en sus entrenamientos.
 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA