¿Soportas la frustración?

“Intento las cosas y no me salen, es como si todo se volviera en contra. Parece que cuanto más lo intentas, peor sale, y estoy ya desanimado, me siento impotente y no sé qué más hacer: ¿tirar la toalla?”. Esta sensación es la frustración, que se produce, en general, cuando no alcanzamos aquello que deseamos o las metas que nos proponemos. En el caso del deporte, la frustración es un estado que se produce en el deportista cuando su rendimiento o sus resultados quedan por debajo de lo esperado y no cumple los objetivos deportivos propuestos.

La frustración se puede sentir  de forma global o específica en función de las acciones a realizar durante la competición. Si, por ejemplo, somos defensas y estamos jugando nuestro partido de 90 minutos, existe un objetivo final (ganar), pero también intermedios (ir ganando duelos o cortando pases del rival). Si no cortamos un balón con peligro, no  estamos cumpliendo nuestro objetivo de defender bien y por tanto,  podemos ir sintiendo una frustración más específica que vaya condicionando nuestra futura ejecución deportiva.

Sin embargo, no todos reaccionamos igual. Hay quien ante la adversidad, se crece. El que se desespera cuando las cosas no le van saliendo, o al encontrar “noes” y fallos en su camino, es que tiene “baja tolerancia  a la frustración”. Son personas que consideran cualquier obstáculo en su camino como algo terrible. Tienen una sensibilidad excesiva hacia todo lo desagradable; es como si tuvieran una lente de aumento, que detecta lo negativo y lo magnifica: lo feo es espantoso, lo malo es horrible, lo molesto es insoportable. Así, en su si vida solo hay tragedias y situaciones estresantes. Ante estas circunstancias, solo pueden sentirse malhumorados, resentidos, tristes o enfadados con el mundo que le trunca todos sus deseos y que los convierte en víctimas del destino. Sentirse de esta manera, obviamente también es algo negativo y desagradable, por lo que los evitan a toda costa y por supuesto, también evitan las situaciones que se los puede llegar a provocar.

En el otro lado de la moneda, encontramos la “alta tolerancia a la frustración”: es la capacidad para tolerar o hacer frente a la molestia y el trabajo duro en el corto plazo con el fin de alcanzar nuestras metas a largo plazo. Los deportistas con alta tolerancia a la frustración tienden a ser mucho más flexibles, lógicos, racionales y menos propensos a sufrir cuando no consiguen los resultados. No es que les dé igual o no les importe, sino que saben que si persisten será más fácil alcanzar lo que desean. Luchan siempre hasta el final, no bajan los brazos, lo que le permite remontar resultados en contra y superar las dificultades que se le presentan. Saben que de las derrotas se aprende, que éstas le permiten darse cuenta de lo que deben trabajar con más fuerza en entrenamientos y competiciones; son maneras de seguir aprendiendo y avanzando en su deporte.

Y tú, ¿cómo soportas la frustración?

Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa