Guía de viaje para conseguir tus objetivos.

Si eres de los que se proponen nuevos objetivos al empezar el año, pero ya a mitad de enero, te has quedado en el intento, te interesa esto que te voy a contar: el camino que has escogido, no es el correcto. Y sí, hablamos de camino, porque llegar a una meta no es otra cosa que recorrer un camino, seguir unos pasos, desde el punto “a” al “b”. Igualito que un viaje.

Seguro que cuando planificas un viaje, no te dejas los billetes de avión sin comprar o las maletas en casa. Todo ha de seguir una serie de pasos, del primero al último, y no tiene sentido hacerlo en otro orden diferente, ¿verdad? No puedes embarcar sin tener billetes, ni tendrás los billetes si no los pagas; y por supuesto, no vas a pagar nada que no hayas buscado y reservado, ¿cierto? Pues a la hora de conseguir un reto deportivo, profesional o personal, hemos de hacer lo mismo.

¿El primer paso? Decide tu destino. Diferente es viajar a Madrid, que a Nueva York o al pueblecito escondido entre montañas de tus abuelos. Todo cambia. Y es por eso que el primer paso es mirar hacia el final, lo último (el destino) ha de ser establecido en primer lugar. Justo esta semana, en la sesión de psicología con un cliente futbolista me decía: “Entonces, Zoraida, ¿hay que empezar por el final?”. “¡Exacto!- le contesté yo- En tu caso, primero vamos a pensar qué quieres conseguir cuando acabes esta temporada y después, ya veremos cómo llegamos ahí, pues sólo cuando tenemos claro cuál es nuestro destino, podemos planificar el camino”.

Sin embargo, hemos de ser muy concretos a la hora de establecer ese objetivo final. No es irse a Nueva York sin más, ¿verdad? Igual que elegimos el barrio, o dónde nos queremos alojar, poner nuestro objetivo a largo plazo también ha de ser definido. Si este futbolista se hubiera planteado como objetivo “ser mejor”, seguro que no llega… Hay que ser específicos, ¿qué significa ser mejor?, ¿en qué áreas quieres mejorar? Incluir aspectos técnicas, físicos, tácticos o psicológicos puede ser una forma de empezar a concretar. “Incrementar mi velocidad” o “tener menos pensamientos negativos” es más exacto. No olvides otras áreas de tu vida, que al final somos un todo. Si eres trabajador, y te estás planteando aplicar esta guía de viaje a nivel profesional, no descuides tu ámbito personal o social. Además, esto es efecto dominó: una vez empiezas a trabajar en un área, toda tu vida comienza a cambiar.

¡Ya tienes tarea para esta semana! Elige tu objetivo a largo plazo, divídelo en varias áreas y ponlo por escrito de la forma más específica posible.

Otra idea que te ayudará mucho es hacer tu panel de objetivos: hazlos en forma de esquema, ¡o incluso, dibújalos! Se creativo: puedes usar todo aquello que se te ocurra: fotografías, recortes de revistas, letras chulas y tenlo bien, bien a la vista. Visualízate consiguiéndolo, y seguro que ya hemos calentado motores para dar el segundo paso… ese, ¡la semana que viene!

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada